Nuestro permiso

La transformación de un ser humano no significa que se convierta en otro ser humano, sino que se convierta en su mejor ser, en su mejor yo“. Mario Alonso Puig.

Los permisos que nos damos a nosotros mismos posibilitan o impiden nuestra transformación personal.

Nuestros permisos nos facilitan o bloquean satisfacer nuestras necesidades y realizar los cambios que necesitamos para generar nuevos espacios, nuevos momentos, para desarrollar capacidades que sentimos el anhelo de explorar, de vivir.

Darme permiso es un ejercicio de libertad interior, estoy eligiendo.

Permiso para expresarme.

Permiso para estar en silencio.

Permiso para decir “no“.

Permiso para SER, estar. Aquí me refiero al permiso que me otorgo cuando opto por hacer algo que está al servicio de mi SER. Por ejemplo conectar conmigo misma al contemplar un paisaje, escuchar música, pasear, etc. En este momento soy a través del estar. Lo que “debo hacer” que la mente me va diciendo espera para dar espacio y tiempo, permiso, al SER.

Permiso para pedir ayuda.

Permiso para pedir perdón.

Permiso para cuestionarme.

Permiso para disfrutar.

Permiso para equivocarme.

Permiso para sentir.

Permiso para dejarme querer.

Permiso para cambiar de opinión.

Permiso para curiosear.

Permiso para pedir respeto.

En definitiva, permiso para EXISTIR en todo lo que SOMOS.

Cada permiso es otorgado o negado por una creencia. Nuestras creencias son nuestras certezas internas.

Las creencias son componentes clave de nuestra estructura profunda. Son valoraciones sobre nosotros mismos, los demás y el mundo a través de las cuales nos organizamos, a menudo inconscientemente, para “obedecer” sin descanso, para así dar una coherencia entre lo que pensamos (creemos), sentimos y hacemos.

Si la creencia, que es lo que pensamos, nos está negando nuestro permiso para existir en mayor o menor medida, me resulta realmente importante acceder a estas creencias, que obedecemos sin cuestionarnos, para revisar qué nos estamos diciendo y descubrir qué no nos está permitiendo vivir.  

Afortunadamente, nuestras sensaciones, nuestro cuerpo nos hablan y nos indican si hay algo que necesitamos revisar, cuestionarnos. Los momentos de frustración repetitiva, de impotencia, de enfermedad, de falta de paz interna nos pueden indicar si hay algo que nos estamos diciendo, a lo que estamos siendo fieles para conseguir esa coherencia, y sin embargo, no nos está permitiendo vivir algo valioso para nosotros. Es decir, en realidad esa creencia no está siendo coherente con lo que somos, sólo con lo que pensamos, por eso nuestro cuerpo nos está expresando malestar y falta de armonía, como señal de alarma para ponernos en marcha.

Una vez más con atención y paciencia, si tiramos del hilo, podremos acceder a la información que necesitamos para descubrir qué creencias no nos permiten vivir nuestros valores, lo que es valioso para nosotros.

ovillo HAZDLUZ

 

Nuestras creencias limitantes, a las que en las publicaciones de frases lapidarias he ido aludiendo, nos limitan en nuestra forma de vivir la Libertad, el Amor, la Amistad, el Respeto, la Humildad, o cualesquiera que para cada uno de nosotros sean los valores que nos definen.

El darnos permiso pasa por hacer conscientes nuestras creencias limitantes y cambiarlas y así dar un SÍ a nuestra existencia.

 

Ana Rial

http://www.misentido.blog.

 

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