Ventanas de oportunidad

Hay momentos en los que en la relación con mis hijos se abren lo que llamo ventanas de oportunidad.

Hay momentos en que percibo un paso atrás notable en la autonomía de alguno de mis hijos. La demanda de presencia y seguridad crece, crece mucho, se hace muy “exigente” para mí. Perfectamente sé que es legítimo de ellos, que es una necesidad quizá antigua o presente que necesita ser satisfecha. Sin embargo, enseguida vuelvo a conectar con el miedo a que no adquieran la autonomía, a sentirme sin libertad, como me pasaba cuando de bebés su dependencia de mí era total. Este miedo me dificulta, una vez más, dar lo que siento que es importante recibir para ellos.

Son momentos que percibo de ellos una alta sensibilidad. En los que puede que pidan lo que no tuvieron en épocas más tempranas, más presencia, más juegos de regresión en los que está más implicado el contacto corporal, por ejemplo, y firmemente creo que es una oportunidad de sanar, de llenarse de lo no recibido para enraizarse más y poder luego volar, desarrollarse, desde un mayor enraizamiento y  seguridad.

Esto es lo que me dice mi mente. Sin embargo, lo que el cuerpo me dice es mi sensación de “no puedo entregar tanto, me ahogo“. Sigo sin poder colmar esa necesidad que cuando fue primaria y por supuesto, legítima, tampoco puede acompañar como necesitaban.

Si se me vuelven a presentar situaciones recurrentes con emociones muy parecidas y agudas es porque esta recurrencia, con las emociones y situaciones que despierta intenta entregarme algún mensaje que no he recibido en las anteriores ocasiones. Algo no he atravesado y se me vuelve a presentar como una nueva oportunidad.

Aquí la realidad me dice  “lo que resiste, persiste“.

resistencia

Mi resistencia a dar eso que necesitan hoy muestra mi conflicto interno. No hay coherencia entre mi creencia (que me dice que es una gran oportunidad para ellos y para nuestro vínculo lo que me genera cierta autoexigencia), lo que siento (ahogo, impotencia) y lo que hago (no llego a dar todo lo que me piden pero sí hago esfuerzos por conectar y tomar esa oportunidad).

Me resulta útil escribir: qué pienso, qué siento y qué hago para observar ME.

Cuando hay momentos en los que logro soltar esa resistencia, que sólo es posible cuando entro en estado de presencia y no de hacer,  y puedo encontrar la forma de dar lo que esa demanda me pide es que consigo AMAR de forma auténtica. En esos momentos vivo la coherencia y es posible conectar con mi hijo o hija y también conectar conmigo.

Estas situaciones son oportunidades de oro para fortalecer nuestro vínculo y para trascender resistencias propias, para alcanzar un estado de SER más auténtico.

Me siento realmente agradecida por cada oportunidad que me regalais, por cada dificultad que voy superando, por mostrarme el camino de mi transformación.

 

Ana Rial

http://www.misentido.blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s